El nombre Almandrade - en realidad el
artista se llama Antonio Luiz M. Andrade - está asociado a
una singular estrategia dentro de lo que se llama arte contemporáneo.
El artista plástico, poeta y arquitecto ha producido una obra
que se encamina hacia una estética minimalista, hacia una poética
que se expresa utilizando un vocabulario mínimo, ya sea pictórico
o lingüístico.
Almandrade es uno de los principales nombres de la poesía visual
de Brasil de los años 70. Según Nicolás Bernard,
la ciudad de Bahía, en Brasil, tiene sus supersticiones
y sus sorpresas culturales, entre ellas Joao Gilberto, Dorival Caymmi y
Glauber Rocha y por qué no, se pregunta, Almandrade. En definitiva,
un artista que viene sorprendiendo desde hace treinta años
con el rigor, la sutileza y la coherencia de trabajar con distintos
soportes seguido por una tradición de un saber singular.
* El poeta es el cuidador de la memoria. Usted ha dicho
que existe una forma de saber perdida o despreciada que el poeta
se encarga de recuperar. ¿Cómo ve la salud de
la poesía en Brasil?
- Parece que la poesía a vuelto a ser parte de la ciudad
estos últimos años en Brasil. Tardes, recitales, debates,
publicaciones, se van expandiendo y ocupando pequeños espacios
en los centros urbanos, barras, cafés, bibliotecas. Páginas
en Internet. Pero ¿una ilustración de la crisis de
la lengua, del pensamiento y de la ciudadanía?
A fin de cuentas, la poesía pasó a ser todo lo que
alguien escribe movido por una "inspiración",
una rebelión, una pasión, un discurso libre y aleatorio,
como: la frase de la mesa del bar, el billete de la novia, el discurso
de protesta, etc. El poeta que ya se fue de la ciudad, vuelve al
escenario urbano en la condición de síntoma de la
gran ciudad. En un tiempo caracterizado por la desaparición
de lo duradero, la rápida transmutación de los valores,
sin tradición poética, la poesía vuelve como
un lugar de experiencias contradictorias, para atender una necesidad
de ocio y una diversión, incluida una voluntad de saber.
* ¿Cuál es su relación con la obra del grupo
de trabajo compuesto por Haroldo de Campos, Décio Pignatari
y Augusto de Campos?
- Pertenezco a una generación que apareció en los
años 70, al final de las vanguardias. El contacto con
la poesía concreta, el poema proceso fue fundamental para
el desarrollo de mi trabajo no solamente poético sino también
visual. Realicé innumerables poemas visuales. Me convertí
en amigo de Décio Pignatari que escribió un texto
sobre mis pinturas y mis objetos.
* La poesía concreta es un movimiento fuerte y de gran impacto
latinoamericano y mundial , ¿Existen hoy otras corrientes
literarias en Brasil de la importancia de este movimiento? ¿Qué
hay con las nuevas generaciones?
- La poesía concreta es producto de un momento histórico
de Brasil. Formó parte de nuestro primeras manifestaciones
definitivamente modernas. No hay otro movimiento ni es más
posible, como ya no es posible una vanguardia. Existen
los poetas independientes de los movimientos.
* ¿Es más importante el significante (el signo de
la palabra como tal) que el significado?
- En la poesía el significante no es más importante
que el significado. Sucede que la poesía es un hacer sobre
el lenguaje, una experiencia con este. En la poesía visual
hay un enfoque de las artes gráficas y un alejamiento de
la literatura, a mi entender, la forma (el significante) pasó
a ser la esencia de la poesía.
* ¿Hasta qué punto el uso del lenguaje llevado al
minimalismo, a la expresión de la forma o del signo, es un
vehículo de comunicación eficaz para la gente?
¿O es privilegio del grupo de intelectuales?
- La función del arte no es ser un vehículo comunicación,
aunque también funcione como tal. El arte es una forma de
intervención, de provocación con el lenguaje. Para
Cézanne, un cuadro no representa nada. Es eso que percibimos,
su sentido no es aquello que se transforma en idea, en palabra;
es lo que es antes de ser encuadrado en cualquier tema o teoría.
Es algo que toca en determinado punto la sensibilidad del observador.
Sólo se tiene acceso al arte a partir de la propia
obra, a través de un contacto directo con ella, un proceso
vinculado a la experiencia y al pensamiento. Mirar una obra de arte
es adquirir una sabiduría y un estilo de ver.
* Según su opinión ¿Para qué sirve
la poesía?
- La poesía es una forma de relación del hombre con
el mundo, diferente de la ciencia y de la filosofía. La poesía
es un conocimiento alejado de la razón tecnócrata
que regula a la sociedad contemporánea, hoy día, el
hombre se enfrenta con otros tipos de lenguajes, otros conocimientos,
que dejó de lado el hábito de la lectura, principalmente
la lectura de poesías. Delante de la informática,
de la música popular, del discurso político, no hay
lugar para la poesía (lamentable).
* ¿Con que artistas chilenos siente usted algún nivel
de cercanía por sus obras?
- Conozco muy poco de los artistas chilenos. Estamos aislados aquí
en América Latina. Tengo interés en conocer más
sobre el arte chileno. He tomado más conocimiento por Internet.
* Tiene tribuna abierta para decir lo que desee.
- El poeta vive en una cantera de obras. La musa, el acaso, la
razón, el sentimiento, los pensamientos abstractos son materias
primas para su poesía. Él produce a partir de la lectura
de textos ajenos, articulando ideas y cosiendo el lenguaje. La poesía
es un trabajo que exige de quien hace una cantidad de reflexiones,
de decisiones, de elecciones y combinaciones. Las lecturas y las
experiencias modifican la escritura, las palabras no son completamente
espontáneas, como en las pinturas de un Pollock , hay un
trabajo y un cálculo de la escritura. El lenguaje poético
difiere del que utilizamos para la comunicación diaria. Cada
poeta lo explora en la búsqueda de un acontecimiento inesperado,
de una experiencia singular. La lengua cotidiana desaparece al ser
vivida, es substituida por un sentido. La poesía no, se hace
expresamente para renacer de sus cenizas y venir a ser indefinidamente
lo que acabó de ser.
Redacción Miguel Moreno D.

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