Desde el pasado el 16 de noviembre y hasta el 22
de enero de 2006, el CAAM presenta el proyecto Las Mil y Una Noches.
Sicilia, Morente, Goytisolo, comisariado por Alicia Chillida, planteado
con un fuerte carácter heterogéneo y multidisciplinar,
siguiendo el espíritu abierto del libro milenario. En él
las artes plásticas, la música y la literatura, comparten
un mismo ámbito gracias a la colaboración de tres
creadores: J.M. Sicilia, Enrique Morente y Juan Goytisolo. Según
señala la comisario del proyecto en su texto del catálogo:
“La tradición occidental ha visto en el libro de Las
mil y una noches, a partir de la traducción del Galland en
el siglo XVIII, versión originaria y fundacional para Borges,
la manifestación más perfecta de ese sueño
del libro, el Libro Infinito. Desde entonces la literatura occidental
sueña una y otra vez con ese libro del universo concebido
como libro que no será obra de un solo autor, sino un libro
anónimo, despersonalizado, el resultado de una suma de autores,
una creación colectiva que se teje a base de la transmisión
y la transformación”.
José María Sicilia (Madrid, 1954) se perfila hoy
como uno de los creadores españoles de más rica
imaginación. Asociado a Barceló, Broto y Campano,
Sicilia irrumpe en la escena artística en los años
ochenta, dentro de la corriente neoexpresionista europea. A mediados
de esta década recibe el reconocimiento por parte de la
crítica internacional, exponiendo en Estados Unidos, Alemania,
Francia, Suiza y Japón. En 1989 recibe el Premio Nacional
de Artes Plásticas del Ministerio de Cultura Español.
La muestra que se exhibe en este proyecto revisa diez años
de trabajos, desde las primeras series de mitad de los años
noventa, en las que Sicilia ha abandonado el soporte del lienzo
por el uso de la cera virgen como materia esencial de reflexión,
hasta su producción más reciente, creada especialmente
para esta exposición. A través de esa luz trémula
y dramática a punto de extinguirse de las series La luz
que se apaga 1995 – 2005, el artista plantea la búsqueda
del aliento, de la vida, en ellas se establece un vínculo
con el tema del libro milenario, en el que la narración
es como un viaje de ensoñación, de luz y oscuridad
con el que Sahrazad conseguía salvar la vida en Las Mil
y Una Noches.
Redacción Cadencialatina