Camino y camino y no se a donde iré a parar, a veces la tristeza me invade, y miro y busco y no encuentro una explicación a esto que llaman vida.
Mis ojos entristecidos buscan una salida a la melancolía pero no encuentran sino lagrimas y llanto.
¡Quisiera ser diferente, como ese chiquillo que corre por el parque y sin más se deja caer entre el barro arañando sus rodillas!
Sigo caminando y me encuentro a unos abuelos abrazados, cuando veo esto pienso que realmente el amor existe pero ¿donde esta el mío?
Me siento en uno de esos bancos llenos de historias y me fumo un pitillo, se que es malo para la salud, ¡pero en mi estado que mas da!
Suena el móvil es ella, pero no lo cojo, no quiero que me sienta así...
Soy un estúpido por pensar que los demás podrán salvarme...
Mis manos cubren mi cara empapándose de mis lágrimas, porque hoy como ayer no lo he superado.
Aun busco su cara entre la gente y por mas que miro y por mas que busco no lo encuentro.
Me levanto y sigo caminando y llego casa y miro tu foto y lloro y sufro...
Ya han pasado dos años y no consigo sacarme esta pena tan grande que invade mi alma que no me deja respirar, solo ansío el momento de encontrarnos, porque hoy como ayer te extraño papá.
Por Yoana Garrofe
Fotografía Luis Sánchez
|