Deambulas las calles, naciste para soñar, sin saber porque, acabaste durmiendo en un banco rodeado de palomas!
Mirada perdida, aliento a olvido, ropaje medieval!
Tu fiel compañía, los cartones que cada noche te abrazan, ellos te dan el calor que nadie te supo brindar!
Incondicional amigo de la noche, tu amante la luna, tu ilusión
despertar al lado de Dios.
Incomprendido rebelde sin causa ante los ojos de la sociedad...
Vagabundo de la noche, loco compañero del día!
Criatura desorientada ante los caminos de la vida.
Humildad andante, hermoso ser con corazón de terciopelo!
Sonrisa ennegrecida por la mala vida, por la tristeza que cala tus huesos!
Esta noche amigo mío, volverás a dormirte en ese viejo banco y soñarás una vez mas que mañana tus penas se habrán marchado para siempre!
Por Yoana Garrofé