| Pedro Urbistondo
nos presenta ésta muestra de “ Peces y fondos marinos
“, original, tanto por la técnica empleada, como por
su manera de presentarnos ésta temática marina.
El pintor nace en esa bella ciudad vasca que es
San Sebastián, aunque desde niño se traslada con su
familia a Las Palmas, en donde permanece hasta los diecisiete años,
marchando a la Península y estableciéndose en su ciudad
natal, iniciando su andadura en el camino del arte de un modo autodidacta.
Primero, son dibujos, luego, se lanza a pintar, empleando diferentes
técnicas, hasta que se decide por la mixta actual, fabricándose
sus colores y lienzos. Él mismo llegó a tener en San
Sebastián su propia sala de exposiciones, pero acabó
dejándola, porque lo suyo era pintar. Tras numerosas exposiciones
en San Sebastián, Zarauz y todo el País Vasco, regresa
a Las Palmas, donde reside y expone anualmente sus obras en diferentes
salas de la capital.
La obra de Pedro Urbistondo es muy variada: dibujos
a plumilla o lápiz, preparatorios en su mayoría de
las obras definitivas, pintura figurativa o abstracta, géneros
diferentes que van desde el retrato, los animales, que refleja en
numerosas obras, desnudos femeninos, escenas, abstracciones, obras
de un bello y poderoso color. En ocasiones, es un divertido Quijote
solitario a lomos de Rocinante, junto a los molinos de viento a
los que confunde con gigantes, realizando a base de líneas
de pincel, rellenada la silueta negra con color; en otras, una mujer
desnuda, reclinada en un diván, muy picasiana y con ecos
de un desnudo de Óscar Domínguez, en la etapa que
estuvo influido por el genial malagueño, algunas son animales,
como dos soberbios gallos de pelea, unos traviesos gatos; algunas,
escenas con figuras, a veces, simples siluetas, como “ Las
tres gracias “, o figuras femeninas separadas por planos con
regusto cubista.
Ésta muestra del pintor en la recién
inaugurada galería Lamarea, está dedicada al mar.
El artista vuelve a hacer gala de su hermoso y vibrante colorido,
pintando sobre madera o lino. Sus obras las inicia, dando al soporte
varias capas de cola y luego, fabrica sus colores con pigmentos,
lacas y una serie de materiales de su cocina secreta. Hay en su
pintura un toque surrealista que le lleva a aumentar el tamaño
de los peces, temática iniciada en la muestra del Club Prensa
Canaria, como hiciera Néstor en su Poema, dándonos
un recital de la fauna marina canaria: la vieja, el alfonsiño
de El Hierro, el pez globo, el pez cubierto de largas espinas como
lanzas, todos con un aspecto amenazador pero deliciosamente colorista.
Y, cuando no son los peces, aparecen los fondos marinos, con algas
gigantescas que se cruzan de un modo geométrico con un importante
trabajo de veladuras, en unas aguas límpidas de tonos delicados,
muy diferentes de los peces. Veinte cuadros integran la muestra,
un nuevo “Poema del Mar” con pinceles actuales y brillantes.
Redacción Paloma Herrero (Académica
de Bellas Artes de San Fernando)
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