El pasado 11 de octubre tuvo lugar la inauguración de
“Visión Eterna: Fotografías de naturalezas
muertas”. Esta exposición, abierta al público
hasta el próximo 8 de enero de 2007 en la galería
Kowasa de Barcelona, cuenta con obras de Frateli Alinari, Antonio
Blanco, Joseph Bou, Adolfo Braun, Joan Bufill, Mª Dolores
Carmona, Toni Catany y Luis Castelo entre otros.
La necesidad de modelos inanimados que pudieran permanecer inmóviles
al tiempo de exposición requerido por las primeras cámaras
motivó a Jacques-Mandé Daguerre en 1837 a realizar
su primer daguerrotipo, fotografiando diversos objetos de mimbre
y escayola iluminados por la luz de una ventana. La apuesta de
la fotografía por una de las fórmulas más
antiguas en la historia de arte, como es la naturaleza muerta,
condicionó en gran medida su denominación como prolongación
genérica de la pintura durante muchas décadas. Aún
así, al desarrollar su propio lenguaje artístico
la fotografía fue capaz de aportar la reinvención
estética y conceptual de la naturaleza muerta en un momento
en el que ésta última resultaba un género
bien clásico pero en vez consumido por los intereses formales
de la época. En la vanitas encontró la fotografía
el terreno adecuado para plantear sus cuestiones sobre el paso
del tiempo, la muerte y la memoria y para reflexionar sobre la
naturaleza ontológica del proceso fotográfico como
memento mori, como también reminiscencia visual de un momento
pasajero.
La exposición “Visión eterna” pone
en relieve dicha relación conjuntiva de la cámara
fotográfica con el simbolismo y el espíritu trascendental
de la vanitas. La muestra toma como punto de partida las primeras
naturalezas muertas del siglo IXX (Frateli Alinari y varios.),
pasa a la visión onírica e idealista de Edward Steichen
y a la abstracción de las vanitas de las vanguardias europeas
de los años veinte y treinta (Albert Renger-Patzsch, Piet
Zwart) y llega a las tendencias actuales con una selección
de obras pertenecientes a algunos de los fotógrafos más
representativos del género en nuestro país. Entre
ellas, destaca la recuperación del concepto pictorialista
mediante una utilización contemporánea de los conocimientos
de la historia del arte (Toni Catany, Mª Dolores Carmona,
Luis Castelo), la técnica elaborada y la aproximación
irónica (Joan Fontcuberta) y la mirada abstracta y sujetiva
(Manel Esclusa). Paralelamente, se presentan proyectos fotográficos
de carácter más experimental e hibrido que a través
de la distorsión del lente fotográfico crean tiempos
paralelos cuestionando el concepto de la temporalidad como elemento
de perdida (Joan Bufill, Manuel Serra).
A pesar de sus distintos caminos estéticos y conceptuales
todas las naturalezas muertas de la muestra no dejan de tener
algo en común. Mediante la mirada fotográfica “suspenden”
la materialidad de los objetos en forma de imágenes fijas
y estáticas que reposan en el papel, todas aspiran ser
visiones eternas del efímero de la vida.
Redacción Cadencialatina