El pasado 6 de octubre tuvo lugar la inauguración en las
salas del CAAM de Las Palmas de Gran Canaria presentan la exposición
“SWITCH ON THE POWER! Ruido y políticas musicales”,
muestra que reúne a una serie de artistas procedentes del
mundo del arte y de la música que comparten estrategias
performativas y estéticas. A través de piezas y/o
documentos videográficos, esta exposición pone de
relieve y a la vez profundiza en las interacciones que surgen
entre estas disciplinas artísticas.
El título de la muestra —Switch on the Power!—
juega con la polisemia de la frase en inglés (conecta la
corriente/activa el poder), y alude al espíritu de inmediatez
y autonomía que con frecuencia ha caracterizado estos movimientos
musicales y artísticos. El subtítulo —Ruido
y Políticas Musicales— incide en el carácter
subversivo de estas prácticas, en el ruido entendido como
elemento perturbador que se introduce en un sistema con la pretensión
de modificarlo, y en la necesidad de contemplar esas prácticas
como políticas que presentan estructuras y lenguajes propios.
El proyecto renuncia a la tentación de mostrar la música
de nuestros días como un tema más en el arte, y
se centra en la singularidad de unas prácticas discursivas
que son comunes tanto a artistas del pop, del rock y de otros
estilos musicales, como a creadores visuales. Artistas que, en
algunos casos, formaron parte de corrientes como el happening,
Fluxus, Body-Art, las distintas vertientes de la performance,
etc., o que en otros han seguido los planteamientos de esas corrientes
artísticas desarrolladas a lo largo del siglo XX para reinventarlas
con aportaciones propias, construyendo discursos que, a menudo,
transmiten valores alternativos o contenidos políticos
críticos.
En cualquier caso, todos estos discursos se han centrado en la
utilización del cuerpo, reconstruido desde parámetros
particulares, como símbolo estético para su presentación
pública. Un cuerpo que ha creado un lenguaje que a menudo
ha utilizado específicamente la voz, y que se ha caracterizado
por relacionar diversas disciplinas como las artes escénicas,
las visuales, la danza y/o diversos rituales del movimiento corporal,
el cine, la literatura o el diseño. Pero sobre todo, un
cuerpo que se mueve a las órdenes del sonido que él
mismo genera, de propuestas musicales que han conseguido hacerse
un hueco en el panorama de la música contemporánea,
y que además han tenido en cuenta contextos como la denominada
cultura de club, o los fenómenos del pop, del rock y de
la música electrónica.
La exposición permanecerá abierta al público
hasta el próximo 7 de enero de 2007.
Redacción Cadencialatina