El 11º Festival Internacional de Teatro y Danza de Las Palmas
de Gran Canaria ha llegado a su fin este mismo fin de semana con
la actuación del Pink Floyd Ballet.
La compañía Roland Petit – Pink Floyd. Lucia
Lacarra – Tokio Asami Maki Ballet tiene como solistas a
la única española galardonada con el Prix Nijinsky
(2002), que viene a ser como el oscar de la danza clásica,
Lucia Lacarra, a Cyril Pierre, a Lienz Chang, a Altankhuyag Dugaraa
y a Slyde. La coreografía viene bajo la mano de Roland
Petit.
Roland Petit es uno de los coreógrafos de mayor prestigio
en el ámbito internacional. Sus creaciones están
basadas en dos tipos de encuentros y temáticas. De un lado,
las obras basadas en historias y retratos de personajes en las
agonías del amor; de otro lado, las que buscan encuentros
del coreógrafo con la música. Pink Floyd Ballet
es un ejemplo de ello.
El Tokio Asami Maki Ballet es la compañía de ballet
clásico más importante de Japón. En 2006
cumple cincuenta años de trayectoria artística y
cuenta con un repertorio amplísimo de los más célebres
coreógrafos del mundo como Petisa, Balanchine, Roland Petit
o Nacho Duato, entre otros. La compañía trabaja
bajo el auspicio de la Agencia de Asuntos Culturales de Japón
y sus bailarines han sido invitados a actuar en la Scala de Milán,
la ópera de París o en el American Ballet.
En definitiva, una obra diferente cercana a un público
más amplio. Ballet clásico y la música contemporánea
de la mítica banda nacida a finales de los años
sesenta. Esta curiosa comunión da como resultado un entretenido
espectáculo donde el minimalismo de recursos técnicos
(apenas hay iluminación y un único vestuario) favorece
el desarrollo de la función. Canción tras canción,
los bailarines interpretan las diferentes piezas de la banda con
majestuosa elegancia. A destacar la ejecución de Lucia
Lacarra, cuya utilización del cuerpo nos hace pensar en
la fusión de un cisne con las mismas notas musicales.
Redacción Cadencialatina