| La Asociación Cultural CRUCE ubicada
en la calle Doctor Fourquet, 5 de Madrid, inauguró el pasado
11 de mayo y hasta el próximo 10 de junio la obra de María
José Ollero. “… en azul” es el título
que da nombre a dicha exposición.
Texto que acompaña a la Nota de Prensa:
“Un día un hombre tuvo ganas de volver a ver la casa
donde había nacido. Regresó al lugar donde estaba
pero no consiguió ver nada. La casa había desaparecido
y un prado verde ocupaba su puesto.
Desconsolado, permaneció durante un buen rato en las lindes
del prado. Pasó por allí un campesino y le preguntó
qué era lo que estaba buscando.
- Mi casa- respondió el hombre.
El campesino se quedó pensativo para indicarle después
que lo siguiera. En medio del prado la hierba había crecido
con trazos de un tono más suave y claro. La casa parecía
resurgir con paredes y habitaciones en el verde. El hombre estaba
feliz. Se lo agradeció al campesino y volvió muchas
veces para caminar por las habitaciones de su casa, dibujada por
simples líneas de un verde más claro.
Manlio Brusatin, "Historia de las líneas".
Cuando el hombre va a visitar su casa y ve que no queda nada, excepto
algunos trazos o líneas de un verde más claro, al
principio le choca y se siente defraudado, pero parece que después
de pensar unos instantes, por fin encuentra su casa que surge a
partir de unas simples líneas dibujadas en el suelo.
Quizá este hecho ha liberado su imaginación, le hace
ser más libre.
El objeto que él iba buscando ya no existe, probablemente
tampoco sea necesario. Le viene mucho mejor poseer solamente la
idea, la construcción mental de la casa levantada con su
imaginación y no con grandes paredes, pesados muros, estancias,
llena de muebles y cachivaches que entorpezcan su pensamiento.
El hombre se siente más feliz, se encuentra sin ataduras
y es, verdaderamente, la posesión más preciada, su
recuerdo, así como sus sensaciones, sus vivencias, el traer
a la mente lo vivido, la memoria...
En la película "En construcción" de José
Luis Guerín (2001), un padre enseña a su hijo el oficio
de usar el azulete en una obra de nueva vivienda del barrio Chino
de Barcelona. El padre, como los antiguos maestros de taller, traspasa
su saber al principiante, a pie de obra. Ellos construyen la casa,
pero trazando líneas. Participan en ella dibujando.
¿Por qué este azul tan majestuoso para un oficio
tan humilde como el de obrero, "paleta" de la construcción?
Es más, al término de la obra queda oculto. Según
avanza la tarea de construir se va ocultando, va desapareciendo
hasta que no queda rastro de él; sin embargo resulta totalmente
necesario para que el edificio se mantenga en pie y llegue a buen
término. Este azul construye como testigo silencioso e imprescindible.
Además coloca cada necesidad doméstica en su sitio
justo,
ordena,
proyecta,
estructura,
mide y encaja
con precisión,
recorre,
sigue construyendo,
y en definitiva
dibuja ...”
Redacción Cadencialatina/Cruce
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