| En “el año de Japón”
en Sónar, buena parte de la programación dará
una vista panorámica de las diferentes músicas procedentes
de Japón, con aproximaciones al hip hop, downbeat, minimalismo,
ambient pop, fusión e improvisación.
La escena musical japonesa es una de las más fértiles
y complejas del paisaje contemporáneo. Su singular idiosincrasia,
ajena a los modos occidentales, ha favorecido la convivencia armónica
entre lo vanguardista y lo popular en una comunión única,
solamente comprensible desde su propio contexto.
La presencia de artistas japoneses en Sónar ha sido una
constante a lo largo de la historia del festival: desde 1995, han
pasado por sus escenarios casi cincuenta de sus representantes con
luminarias como Merzbow, Sketch Show, Towatom, Mu, Otomo Yoshihide
& Sachiko M, KK Null, Tujiko Noriko y Gak Sato, al frente. Los
lazos que unen al certamen barcelonés con Asia se han fortalecido
en los últimos tiempos con la celebración de SonarSound
en Tokyo.
En su edición 2006, Sónar otorga especial protagonismo
a la música nipona con una programación panorámica
donde coinciden, siempre bajo el signo de la singularidad, acercamientos
al hip-hop y el downtempo (Hifana, Afra & The Incredible Beatbox
Band, Tucker, Dj Krush, Nobukazu Takemura), el minimalismo (Ryoji
Ikeda, ryuichi Sakamoto + alva Noto), el ambient pop (los sellos
Plop y Spekk, fundados ambos por Nao Sugimoto) y la fusión
de ingeniería audio/vídeo y libre improvisación
(Softpad, Marina Yanagisawa, Kanta Horio, Taeji Sawai, Dora Video,
Optrum, Toshio Iwai).
Redacción Gabinete Prensa Sonar 2006
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