Desde el 17 de marzo y hasta el próximo 15 de abril, el
centro de arte La Regenta en Las Palmas de Gran Canaria acoge
la muestra fotográfica “ El turista interminable”,
de la mano de dos grandes y reconocidos artistas en la materia:
Francesc Catalá-Roca y Nicolas Müller.
Las Islas Canarias, por su situación geográfica
y formación geológica, han inspirado desde siempre
un misterio especial al extranjero, un encanto salvaje y peculiar
en sus paisajes naturales, una curiosidad por descubrir la cultura
y las costumbres de su gente.
Los Años 60 fue una década especialmente fructífera
en grandes proyectos editoriales que buscan imágenes como
producto comercial, proyectos que con nuevos contenidos apuntaban
a las islas como destino turístico y en los que la fotografía
tubo un protagonismo singular.
Lejos del código edulcorado de la postal, los carteles,
los folletos y las guías, las imágenes de Muller
y Català-Roca pertenecen a una corriente de tipo documental,
que se ha llamado también humanista, y que se centra a
demás en la fuerza de lo cotidiano. Sus fotografías
están marcadas por un profundo respeto por el ser humano
en todas sus manifestaciones vitales, asumiendo el riesgo inherente
al pacto de la fotografía con lo real.
“ Debe de ser la propia imagen la que de la explicación,
y hay que hacer el esfuerzo para comprenderla por uno mismo...".
La exposición se presenta pues como un paseo por los rincones
mas encantadores de nuestras islas durante esos años. Se
trata de una retrospectiva de esta hermosa tierra mostrada al
mundo durante el auge de la industria turística. Sus playas
de aguas turquesa, sus paisajes volcánicos y su agricultura,
su arquitectura y su folklore, en definitiva, parámetros
reconocibles de la cultura canaria que se han transformado en
iconos de la misma. Imágenes que han proyectado los deseos
de los viajeros solitarios, exploradores y de los turistas masificados,
y que han contribuido a convertir a las siete en lo que son, “Las
islas afortunadas”
Redacción Nath Noppe